Situada en el centro histórico de Lisboa, la Ribeira das Naus es hoy uno de los principales puntos turísticos de la ciudad, apreciada por su privilegiada ubicación y su rica historia. Totalmente destruida por el terremoto de 1755, fue reconstruida en el marco del plan de la Baixa Pombalina y mantuvo su conexión con el mundo naval hasta el siglo XX.
Tras décadas como vía de tránsito, la zona fue rehabilitada en 2014 y transformada en un espacio público junto al Tajo, devolviendo el río a los peatones y a la ciudad.
El origen del nombre “Ribeira das Naus” proviene de la época en que el lugar se utilizaba como astillero donde se construían y mantenían los barcos, o naus. Actualmente, Ribeira das Naus es un lugar popular para paseos a lo largo del río Tajo, donde los visitantes pueden admirar el hermoso paisaje de la ciudad y del río.


En Ribeira das Naus se fabricaron muchos de los barcos que participaron tanto en los Descubrimientos portugueses como en las rutas comerciales desarrolladas posteriormente. Fue el astillero naval más grande del Imperio portugués y sirvió de modelo para los demás que se establecieron en el extranjero.
Ribeira das Naus combina ocio e historia en un solo espacio. El amplio césped inclinado es ideal para descansar o hacer pícnics, mientras que la escalinata de piedra, inspirada en las antiguas rampas de botadura de barcos, homenajea el pasado naval del lugar. Aunque parezca una playa urbana, está prohibido nadar en el Tajo debido a las corrientes y al tráfico marítimo, pero es posible mojarse los pies o simplemente disfrutar de las vistas al sol.
A lo largo de Ribeira das Naus, se encuentran varias terrazas y quioscos que ofrecen bebidas refrescantes y aperitivos. Aproveche para probar una tradicional ginjinha o un pastel de nata.

Esta zona, que une la Praça do Comércio con Cais do Sodré, invita a tomar el sol, a disfrutar de las vistas al río y al descanso de todas las piernas cansadas de pasear por la ciudad. Además, Ribeira das Naus cuenta con un quiosco y una terraza para relajarse y aprovechar al máximo la luz de Lisboa.
Recomendaciones para los visitantes
- Visítela al final de la tarde: la luz del atardecer transforma el paisaje.
- Traiga una manta o toalla: el césped es ideal para relajarse, hacer yoga o leer un libro.
- Aproveche los cafés y terrazas: para probar una ginjinha fresca o un pastel de nata.
- Camine hasta Belém: siga el recorrido ribereño para descubrir aún más del frente marítimo de Lisboa.






