¡Otro espectáculo en el Tajo!
El pasado 3 de abril tuvieron lugar las conmemoraciones de la primera travesía aérea del Atlántico Sur, protagonizada por Sacadura Cabral y Gago Coutinho.

Se trató de una ceremonia militar y un desfile aeronaval, organizado por la Marinha Portuguesa y la Fuerza Aérea. Estuvo presidida por el Presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa.
La gente llenó las orillas del río Tajo para asistir a este notable evento, brindado con el sobrevuelo de aviones y helicópteros de la Fuerza Aérea Portuguesa.
En el agua, una flota de más de 100 embarcaciones —privadas, empresariales y públicas— se unió a este momento, proporcionando sin duda un espectáculo inigualable.
La increíble historia de la primera travesía aérea
El 30 de marzo de 1922, se inició la primera travesía aérea del Atlántico Sur, en el contexto de las conmemoraciones del Primer Centenario de la Independencia de Brasil. Se realizó en un hidroavión monomotor, equipado con un motor Rolls-Royce y diseñado especialmente para el viaje, bautizado como Lusitânia.

Ese mismo día, completaron la primera etapa del viaje en Las Palmas, en las Islas Canarias, a pesar de haber notado un consumo excesivo de combustible.
El 5 de abril partieron rumbo a la Isla de São Vicente, en el Archipiélago de Cabo Verde, recorriendo 850 millas. Allí permanecieron hasta el 17 de abril para reparar el hidroavión, que tenía fugas de agua en los flotadores. A continuación, partieron del puerto de Praia, en la Isla de Santiago, rumbo al Archipiélago de São Pedro y São Paulo, en aguas brasileñas, donde amararon sin la ayuda del viento el día 18. Como el mar estaba agitado, causó daños al Lusitânia, que perdió uno de los flotadores. Los aeronautas fueron recogidos por un crucero de la Marinha Portuguesa, que los condujo a Fernando de Noronha. A pesar de estar exhaustos por el vuelo de 1 700 kilómetros y por el aterrizaje accidentado, celebraron el descubrimiento, con precisión, de aquellos peñascos en pleno Atlántico Sur, solo con el recurso del método de navegación astronómica creado por Gago Coutinho.

Continuando la hazaña histórica

Con la opinión pública portuguesa y brasileña involucrada en la hazaña, el Gobierno Portugués envió otro hidroavión, bautizado como Pátria, desde Fernando de Noronha, en el barco brasileño Bagé, que llegó el 6 de mayo. Una vez desembarcado, montado y revisado el hidroavión, el 11 de mayo despegaron de Fernando de Noronha. Entretanto, un nuevo accidente afectó a los aeronautas cuando, tras regresar y sobrevolar el archipiélago de São Pedro y São Paulo para reiniciar el tramo interrumpido, una avería en el motor les obligó a amarar de emergencia, permaneciendo nueve horas como náufragos, hasta ser rescatados por un carguero inglés que estaba de paso por aquella región.
Tras ser reconducidos a Fernando de Noronha, esperaron hasta el 5 de junio, cuando recibieron un nuevo hidroavión, bautizado como Santa Cruz, enviado para ellos. El hidroavión fue transportado por un barco desde Portugal y puesto en el agua del Archipiélago de São Pedro y São Paulo. Fue así como levantó vuelo rumbo a Recife, haciendo escalas en Salvador, Porto Seguro, Vitória y de allí a Río de Janeiro. Fue entonces donde la Capital Federal, el 17 de junio de 1922, amaró frente a la Ilha das Enxadas, en las aguas de la bahía de Guanabara.
Aclamados entusiásticamente como héroes en todas las ciudades brasileñas donde amerizaron, los aeronautas habían concluido con éxito no solo la primera travesía del Atlántico Sur, sino que, por primera vez en la Historia de la Aviación, se había viajado sobre el Océano Atlántico únicamente con la ayuda de la navegación astronómica desde el aeroplano.
Una última curiosidad
El tiempo de vuelo fue de solo sesenta y dos horas y veintiséis minutos, recorriendo un total de 8 383 kilómetros, a pesar de que el viaje duró setenta y nueve días.






